José María Requena -novelista, poeta y periodista- nació en Carmona, Sevilla, el 18 de Abril de 1925. Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla y graduado en Periodismo por la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid. Fue fundador junto a un grupo de jóvenes poetas sevillanos de la revista Guadalquivir, primera tras la postguerra civil española. En 1955, con "La sangre por las cosas", logra ser finalista del Premio Adonáis de poesía y dicha obra se publica en la prestigiosa colección Agora. Su primer destino periodístico fue en La Gaceta del Norte, de Bilbao, que le retuvo en tierras vascas hasta 1964, año en que regresa a Sevilla, primero como subdirector de El Correo de Andalucía y entre 1975 y 1978 como director, en plena transición política española. A partir de 1978, apartado del periodismo activo, se dedica de lleno a la poducción literaria. Antes, en 1972, había obtenido el Premio Nadal de novela con su primera obra, "El cuajarón". A este premio se suman otros, como el Premio Aljarafe de cuentos por su obra "La cuesta y otros cuentos", en 1979. En 1981 obtiene el Premio Villa de Bilbao con su novela "Pesebres de caoba", y en 1983 el Premio Luis Berenguer de novela con "Las naranjas de la capital son agrias". En 1985, consigue el Ciudad de Granada, con su novela "Agua del sur". En 1992 obtiene el Premio Ciudad de Sevilla de Periodismo. Falleció en esa ciudad el 13 de Julio de 1998 a los 73 de edad.

Estas páginas son un acercamiento a la figura de José María Requena a través de su biografía, sus libros y una selección de algunos textos de su obra.






Por Antonio Montero Alcaide
ABC de Sevilla, 15 de julio de 2009

Memoria del campo de Requena

El pasado lunes se celebró el undécimo aniversario de la muerte del escritor y periodista José María Requena. Autor de poemarios, novelas, cuentos, y ensayos. En este artículo se rememora su trayectoria literaria

Hoy me siento muy campo
muy calle vacía esperándome
muy nada a punto de llevarse.

Prefiero no amargarme con nombres
ni con recuerdos ni futuros.
Voy a echar mi alma
a rodar por una ladera,
a ver si alguien la detiene y la besa:
¿Eres tú el alma de José María?

José María Requena (1925-1998)


Semanas antes de su muerte, el 13 de julio de 1998, entre las sábanas arrugadas por los quebrantos de la enfermedad, aparecieron estos premonitorios versos de José María Requena, que se reproducen tal como fueron escritos y corregidos de su puño y letra, en un papel que atesora Rosa, su mujer, a modo de escueto y portentoso testamento de palabras. Ahí está el campo, y la muerte, y un cierto estoicismo ... casi el compendio de la amplia y diversa obra escrita de este escritor sevillano que es tan merecedor de lectura como postergado en las quinielas o en la arbitrariedad -que así suele ser cuando no media la justicia- de los reconocimientos.

Poeta antes o a la vez que narrador, escritor antes que periodista, José María Requena no cursó los entonces estudios de Filosofía y Letras por la voluntad paterna de que se hiciera abogado, y una carambola del destino, si es que cabe este nombre incluso para el azar, lo lleva a estudiar Periodismo a Madrid y, prácticas de por medio, trabajar durante ocho años en La Gaceta del Norte (1956-1964), para volver a su tierra como subdirector y luego director de El Correo de Andalucía (1964-1978). Desde que abandona la dirección de esa cabecera y hasta poco an­tes de su muerte, sus colaboraciones, literariamente aferradas a las personas y a las cosas -«Me fijo en un objeto y escribo sobre él, también entran personas pero termino cosificándolas»- aparecieron en las páginas de ABC y, si me permiten la íntima satisfacción de haber podido compartirlas con él, así como algunas tardes dedicadas a las liturgias de la conversación, en las que era privilegiado celebrante, y a pesquisas de la escritura tales como el delicado y preciso ejercicio de colocar una coma. Compartir la palabra con él, todavía mejor, prestarle toda la atención y escucharle, era una deleitosa manera de gozar y aprender porque de su pulcro y esmerado afán literario ya daba cuenta una dignísima colección de obras. Seis rotundas novelas: «El cuajarón» (1972, con la que obtuvo el Premio Nadal del año 1971), «Pesebres de caoba» (1982), «Aguas del sur» (1988), «Las naranjas de la capital son agrias» (1990), «Los ojos del caballo» (1991), «Etapa fin de sueño» (1993); tres resueltos libros de poemas: «La sangre por las cosas» (1956), «Gracia pensativa» (1969), «La vida cuando llueve» (1987); ensayos sabios: «Gente del toro» (1969), «Toro mundo» (1990); cuentos labrados: "La cuesta y otros cuentos» (1979 "Cuentos de cal y sol" en reedición de 1990); textos breves, ingeniosos, atravesados de humor o de dramatismo, en el ya póstumo «La soledad repartida» (2000); una singular, desconocida y también póstuma obra teatral, "Se apagaron las arañas» (2004); y otros textos inéditos completan este espléndido catálogo requeniano que el Ayuntamiento de Carmona, su ciudad, tuvo el acierto de reunir en tres cuidados tomos (1999, 2000, 2002) de sus «Obras completas», con edición de Miguel Ángel Acosta. Pues bien, el campo, de una manera u otra, es texto y contexto de la escritura, del imaginario y de la más cierta biografía de Requena.

El campo y sus gentes, ya los linajes de espuelas altaneras, ya las humildes servidumbres de las gañanías, ya los laberintos cruzados del amor y del deseo que no son la misma cosa, ni una siempre lleva a la otra, ya las faenas que ordenan el calendario de los soles y las luces de los crepúsculos, ya la deliciosa constancia de un momento, ya el magistral acomodo del carácter, las maneras y la presencia de los personajes... Ahí llevan una muestra, tomada de «Pesebres de caoba»:

Al atardecer, cuando el campo huele a estiércol, a guiso de tagarninas y garbanzos, a montón de retamas que se queman, llegan los gañanes con los mulos hasta las inmediaciones encharcadas del abrevadero, y, mientras las bestias se quitan la sed, se vuelven pensativos y zambullen los ojos en los panoramas como soñados que la verdina forma por los fondos del agua. Únicamente rompen el silencio los ruidos de las herraduras sobre las piedras mojadas y los zamarreos de los cuellos y orejas con que las caballerías se sacuden la tabarra machacona de los moscardones. Aunque tenga más que apagada la sed, repite el mulero corno una ceremonia el ponerse debajo del chorro grueso del pilar, del todo abierta la boca al burbujeo del agua que se le va barbilla abajo, para recalar entre borbotones en el matorral moreno del pecho. Después, regresa de nuevo a su silencioso mirar el agua a lo hondo, igual que si buscara en ella las extrañas explicaciones que debe de haber para tantísimas cosas.


Y este homenaje de versos, dedicados a El viejo gañán muerto, escrito por José María Requena a sus veintisiete años y que ahora también viene en su memoria cuando hubiera cumplido ochenta y cuatro:
Enarbolando callos y sudores
poniendo barro seco en los oídos
y anunciando un refrán en cada arruga,
ha llegado a postura resignada
de puñado de tierra sobre mármol




 


Enero de 2010

Memorias del periodismo sevillano
La periodista y psicóloga Mª José Sánchez-Apellániz presentó el libro "Periodistas de Sevilla (Retratos de autores de dos siglos).", editado con motivo del primer centenario de la Asociación de la Prensa de Sevilla, un semblante de las personalidades más destacadas del periodismo hispalense en los últimos dos siglos. ampliar>>

Julio de 2008

Décimo aniversario
El 13 de julio de 2008 se cumplen diez años de la muerte de José María Requena. El escritor sevillano Antonio Montero Alcaide homenajea su memoria en un artículo en ABC de Sevilla. ampliar>>

Noviembre de 2002

Publicada la obra completa
Editada por el Ayuntamiento de Carmona, ya está disponible el tercer y último tomo de las obras completas de José María Requena. Se trata de un total de tres volúmenes que recogen toda su producción poética, novelística, ensayística y de narrativa breve, además de una selección de artículos de prensa y diversos textos. Para más detalles: archivo@carmona.org
Teléfono: 954191458


Manuel Losada Villasante
En recuerdo de José M. Requena
"Compartí con José María Requena -hombre de pueblo entrañado con el campo- momentos inolvidables a lo largo de la infancia, juventud y edad madura, y me sentí muy unido a él humana y espiritualmente..." ampliar>>

Enrique Montiel
José M. Requena, una teoría de Andalucía
"Y es que resulta en extremo difícil desproveer la narrativa de Requena, tan pulcra y bien hecha, de lo sociológico, de lo político, de lo histórico..." ampliar>>
 
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